A las ocho de la tarde nos esperaba el autobús para regresar a casa. Allí estábamos puntuales con la convicción de haber pasado un día distinto y los objetivos cumplidos. Una buena manera de comenzar la Navidad. Gracias a todos.
A las ocho de la tarde nos esperaba el autobús para regresar a casa. Allí estábamos puntuales con la convicción de haber pasado un día distinto y los objetivos cumplidos. Una buena manera de comenzar la Navidad. Gracias a todos.